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negocio · 4 min de lectura

Alfabetización en IA: qué exige ya el artículo 4 a tu empresa

El artículo 4 del Reglamento de IA obliga desde 2025 a formar en IA a tu plantilla. El Digital Omnibus lo suavizó en julio de 2026: qué toca hacer ahora.

Publicado el · Evicron

El artículo 4 del Reglamento europeo de IA (Reglamento (UE) 2024/1689, o AI Act) obliga desde el 2 de febrero de 2025 a cualquier empresa que use o proporcione sistemas de inteligencia artificial a garantizar que su plantilla tiene un nivel suficiente de alfabetización en IA. No es una obligación que afecte solo a quienes construyen modelos: afecta también a la pyme que usa un chatbot de atención al cliente, un asistente de redacción o una herramienta de scoring de proveedores. En Evicron, estudio de IA y software a medida de Barcelona, es la pregunta que más repiten los clientes que ya cumplieron con la transparencia del artículo 50 y ahora descubren que hay una segunda obligación, más antigua y menos conocida, que también les toca.

Qué dice exactamente el artículo 4

El texto no exige un curso concreto ni un número de horas. Obliga a proveedores y responsables del despliegue —es decir, a quien construye el sistema de IA y a quien lo usa bajo su propia autoridad— a adoptar medidas para que su personal, y cualquiera que opere el sistema en su nombre, tenga un nivel de conocimiento suficiente sobre cómo funciona, qué puede salir mal y qué supervisión humana requiere. La ley pide que esas medidas tengan en cuenta tres cosas: los conocimientos técnicos previos de cada persona, el contexto en el que va a usar el sistema y a quién puede afectar su uso. Un comercial que usa un asistente para resumir correos no necesita la misma formación que la persona que revisa las decisiones de un sistema de preselección de currículums.

Desde cuándo se aplica y a quién

Aquí está el primer malentendido habitual: el artículo 4 lleva en vigor desde febrero de 2025, mucho antes que la transparencia del artículo 50 (agosto de 2026) y que las obligaciones de alto riesgo (aplazadas a diciembre de 2027, como ya contamos al hablar del aplazamiento del Reglamento). Es una de las pocas obligaciones del Reglamento que se aplica a todos los sistemas de IA, no solo a los de alto riesgo, y que no distingue por tamaño de empresa: una autónoma con un chatbot en su web entra dentro del mismo artículo que un banco con un sistema de scoring crediticio, aunque la medida proporcional a cada caso sea muy distinta.

Qué cambió el Digital Omnibus en julio de 2026

El paquete Digital Omnibus, en vigor desde el 27 de julio de 2026, reformuló el artículo 4 en un punto concreto: pasó de ser una obligación de resultado —“consigue que tu gente tenga un nivel suficiente”— a una obligación de medios —“adopta medidas razonables para favorecer ese nivel y déjalas documentadas”. La diferencia no es cosmética. Antes, una empresa tenía que poder demostrar que su plantilla sabía lo necesario; ahora tiene que poder demostrar que hizo lo razonable para conseguirlo, aunque el resultado no sea perfecto en todos los casos. Lo que no cambió es la obligación de fondo: seguir sin hacer nada no es una opción, y para los sistemas de alto riesgo el artículo 26 sigue exigiendo personal suficientemente formado y supervisión humana efectiva.

Qué tiene que hacer tu empresa en la práctica

  1. Inventariar qué sistemas de IA usa realmente la plantilla. No solo la herramienta que compró el departamento de IT: también la que adoptó marketing por su cuenta o el chatbot que instaló atención al cliente. El shadow AI suele ser la parte más grande del problema.
  2. Clasificar a las personas por rol y riesgo, no por departamento. Quien solo consulta un asistente de redacción necesita una charla de una hora; quien supervisa decisiones automatizadas sobre personas necesita formación específica y recurrente.
  3. Diseñar una medida proporcional y dejarla por escrito. Puede ser una sesión interna, un documento de buenas prácticas o una formación a medida; lo que exige la ley, tras el Digital Omnibus, es poder enseñar qué se hizo y cuándo, no un certificado por empleado.
  4. Revisar la medida cuando cambie el sistema o el equipo. Una plantilla formada en 2025 sobre un chatbot sencillo no está necesariamente al día si ese mismo sistema incorpora funciones nuevas en 2026.

Quién lo vigila

La supervisión de este artículo corre a cargo de las mismas autoridades de vigilancia del mercado que ya pueden inspeccionar la transparencia del artículo 50: en España, la AESIA, que explicamos con detalle en qué es la AESIA y qué implica para tu empresa. No existe todavía un historial público de sanciones específicas por incumplir solo el artículo 4 —suele aparecer junto a otras infracciones cuando se abre un expediente—, pero la ausencia de cualquier medida documentada es, por sí misma, un punto débil si AESIA pide evidencias por otro motivo.

Cómo lo resolvemos en Evicron

No vendemos un curso genérico de “introducción a la IA” idéntico para cualquier empresa. Empezamos por el mismo inventario que recomendamos arriba, dentro de nuestra consultoría de IA: qué sistemas hay, quién los usa y con qué nivel de riesgo. A partir de ahí, la formación en IA se adapta al rol real de cada equipo, con sesiones desde 1.500 €/jornada, y queda documentada de la forma que exige el artículo 4 tras el Digital Omnibus.

Llevamos desde 2019 trabajando con empresas de doce sectores en toda Europa. Si no tienes claro si tu plantilla cumple ya con la alfabetización en IA o directamente no sabéis por dónde empezar, escríbenos: la primera sesión de descubrimiento es gratuita y respondemos en menos de 24 horas.

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